Esto me preguntaba una joven que entró a confesarse un día, me decía: “Padre, ¿Se puede ser católico y estar a favor del aborto?”, yo le dije: “¿Por qué me preguntas eso?”, ella me respondió: “Padre, yo estudio en una universidad particular y tengo compañeros y maestros que dicen ser católicos, pero que están a favor del aborto, por eso le pregunto si se puede ser católico y estar a favor del aborto, porque a mí se me hace una contradicción y sin embargo he platicado con ellos y me dicen que se puede ser católico y estar a favor del aborto, la verdad es que me confunde mucho que incluso maestros que están al frente de asignaturas importantes se digan católicos y al mismo tiempo sean pro aborto”, yo le respondí: “Mira, la enseñanza de la Iglesia es muy clara a este respecto, el primer derecho que tiene el ser humano es el de la vida, toda vida humana debe ser respetada desde la concepción hasta su muerte natural, la Iglesia firme y constantemente ha defendido la vida del no nacido desde el siglo I hasta el presente, en consonancia con el quinto mandamiento de la Ley de Dios que dice ‘No matarás’, es tan grave el crimen del aborto, que quien lo comete y todos los que participan de él son excomulgados por la Iglesia, porque es un crimen con todas las agravantes, es decir, se comete con premeditación, alevosía y ventaja, es un crimen abominable puesto que se realiza contra un inocente”, ella me interrumpió para decirme: “Padre, pero estas personas que se dicen católicos y están a favor del aborto casi siempre exponen casos extremos, como por ejemplo, de violación o de violencia contra las mujeres, como razones de peso para permitirle el aborto a una mujer y dicen que la Iglesia no debe meterse en una decisión como esa, porque la mujer es dueña de su cuerpo y no puede obligar a una mujer a tener a un hijo contra su voluntad”, yo le respondí: “Mira, creo que se ha creado un falso debate queriendo poner a la Iglesia como enemiga de la mujer y de sus derechos, lo cual es mentira, la Iglesia es la primera defensora de los derechos de la mujer, un simple repaso histórico sobre este tema nos ayudaría a ver que la Iglesia muy frecuentemente ha estado del lado de las mujeres en la defensa de sus derechos fundamentales, de los cuales ciertamente no forma parte el aborto, el aborto ‘no es un derecho’ y no podrá serlo nunca, simplemente porque asesinar a un niño en el vientre materno no puede ser nunca un derecho, quienes defienden el aborto esgrimiendo como argumento una violación se olvidan que el culpable es el violador y no la creatura por nacer, que por cierto es un ser humano con derechos desde el momento mismo de la concepción, lo reconozca o no la legislación civil. Ahora que la Iglesia ‘no puede meterse en la decisión de una mujer cuando quiere abortar porque se trata de su cuerpo’ es una mentira, la Iglesia puede y debe meterse en todos los asuntos que afectan la vida, la integridad y los derechos del ser humano, y que ‘la mujer sea dueña de su cuerpo’ es una falsedad, porque nadie es dueño de su cuerpo, es creación de Dios, él nos lo dio y solo Dios puede disponer de él. Cabe aclarar que lo que está formándose en el vientre materno de la mujer no es ‘un tumor’, o ‘un montón de células’ que se pueden extirpar sin consecuencias, es una vida humana diferente, esto lo dice la ciencia, no es cuestión de fe. Hoy en día, los medios de comunicación y las personas que defienden el aborto usan un lenguaje ambiguo y mentiroso para querer justificar lo injustificable, al aborto se le llama ‘interrupción del embarazo’, al niño en el vientre materno se le llama ‘feto’ o ‘producto’ para no tener que decirle a una madre que va a asesinar a su propio hijo. Por otra parte, vale la pena aclarar que la Iglesia comprende el dolor que siente una mujer violentada, no es ajena a este drama, incluso ofrece alternativas diversas a quienes se encuentran en esa situación, las mujeres que han padecido una situación como esa y han acudido a la Iglesia han encontrado acogida, apoyo de diversa índole y comprensión, conozco varios casos de estos. Por lo dicho anteriormente creo que ya pudiste advertir que no se puede ser católico y estar a favor del aborto, porque es contrario a los mandamientos de Dios, contradice la enseñanza de la Iglesia y se opone al evangelio”, ella me dijo: “Así es padre, ya entendí, me ayudó mucho escucharle, ahora tengo más claridad sobre el asunto, lo compartiré con mis compañeros, le agradezco mucho”, yo le dije: “Me da gusto haberte podido ayudar en un tema tan delicado y actual”.

Cuánta ignorancia hay sobre este tema, provocada por millonarias campañas destinadas a crear confusión. Desgraciadamente en estos tiempos en los que promueve el aborto como parte de una agenda global que se quiere imponer en muchos países se esgrimen argumentos que buscan crear empatías y tristemente lo logran en personas poco informadas que se mueven más por sentimientos que por la razón. Incluso muchos católicos han caído en las trampas de estas campañas, a veces más por ‘borreguismo social’ que por propia convicción, se nota cuando una persona preparada platica con ellos, porque no tienen argumentos sólidos, solo repiten lo que han oído en los medios que difunden esas campañas. Yo invito a todos los que se dicen católicos y están a favor del aborto que estudien lo que dice el Catecismo de la Iglesia sobre este tema y verán que hay una contradicción intrínseca entre llamarse católico y decirse pro aborto.

         Que Dios los bendiga. Nos leemos la próxima semana.        

Pbro. Eduardo Michel Flores.