“Padre, ¿Se pueden levantar las manos o tomarse de las manos durante el Padre Nuestro en Misa?”.

Una vez un joven me preguntó: “Padre, ¿Se pueden levantar las manos o tomarse de las manos durante el Padre Nuestro en Misa?”, yo le respondí: “En algunos lugares se tiene la costumbre de levantar las manos o tomarse de las manos durante el Padre Nuestro. Aunque estos gestos puedan parecer emotivos, es necesario afirmar con claridad: no están permitidos por la liturgia de la Iglesia, y por tanto no deben realizarse”.

No es una cuestión de gustos o sensibilidad pastoral. La liturgia no es propiedad del sacerdote ni de la comunidad, sino de la Iglesia. Por ello, debe celebrarse según lo que la Iglesia establece.

  1. Principio fundamental del derecho litúrgico

Existe una norma básica:

“En la liturgia solo se hace lo que está previsto en los libros litúrgicos.”

A diferencia de otros ámbitos, aquí no aplica “lo que no está prohibido está permitido”, sino lo contrario: solo se permite lo que está indicado.

Esto responde a la naturaleza de la liturgia:

  • Es acción de Cristo y de la Iglesia
  • Expresa la fe común
  • Tiene un lenguaje ritual objetivo

Por tanto, añadir gestos no previstos, aunque sea con buena intención, constituye un abuso litúrgico.

  1. ¿Qué dice la norma sobre el Padre Nuestro?

La Ordenación General del Misal Romano (OGMR) indica claramente:

  • El sacerdote introduce el Padre Nuestro
  • Toda la asamblea lo reza
  • El sacerdote continúa con el embolismo
  • El pueblo concluye con la doxología

En ningún momento se menciona:

  • Levantar las manos
  • Tomarse de las manos

Si no está indicado, no se hace. No es opcional ni depende de costumbres locales.

  1. El gesto del orante: propio del sacerdote

El gesto de orar con las manos extendidas tiene un significado específico:

  • Es un gesto presidencial
  • Propio del sacerdote
  • Expresa que ora en nombre de la Iglesia

Cuando los fieles lo imitan, se produce una confusión de funciones. La liturgia distingue claramente entre:

  • Sacerdocio ministerial
  • Sacerdocio común de los fieles

Ambos participan, pero no con los mismos signos.

  1. Tomarse de las manos: gesto no litúrgico

El gesto de tomarse de las manos:

  • Es de carácter afectivo o social
  • No pertenece al rito romano
  • Es ajeno al lenguaje litúrgico

Además, puede provocar:

  • Distracción
  • Ruptura del sentido de la oración
  • Desviación del enfoque hacia lo horizontal

El Padre Nuestro es una oración dirigida al Padre, no un gesto de interacción entre los fieles.

La verdadera comunión no se expresa tomándose de las manos, sino en la Eucaristía.

  1. “Ayuda a sentirnos unidos”

La liturgia no se rige por lo que uno siente, sino por lo que significa objetivamente.

La unidad de la Iglesia nace de:

  • La fe común
  • La Palabra de Dios
  • El sacrificio eucarístico

No de gestos espontáneos. Cuando cada comunidad introduce prácticas propias, se debilita la unidad litúrgica.

  1. La obediencia litúrgica

Respetar las normas no es rigidez, sino un acto de fe.

Quien ama a la Iglesia:

  • Celebra como la Iglesia celebra
  • Ora como la Iglesia ora
  • Cree como la Iglesia cree

La participación activa no consiste en inventar gestos, sino en unirse interiormente a la celebración.

Conclusión

Durante el Padre Nuestro en la Misa:

  • No se deben levantar las manos
  • No se deben tomar de las manos

Porque la Iglesia no lo establece.

Y en liturgia, lo no establecido, no se hace.

Celebrar fielmente es reconocer que la Misa no es nuestra, sino de Cristo y de su Iglesia. Esa fidelidad no limita, sino que fortalece la fe y la comunión.

Hasta la semana que viene, si Dios quiere.

Pbro. Eduardo Michel Flores.