En cierta ocasión un joven me preguntó: “Padre, ¿Qué es el phubbing y qué dice la Iglesia sobre él? Porque escuché una vez que caer en el phubbing era un pecado y que muchos lo cometen a diario; yo, como no sé qué es, mejor quise venir a preguntar”, yo le respondí: “El término phubbing proviene de la unión de dos palabras en inglés: phone (teléfono) y snubbing (desairar, ignorar). Describe el acto de ignorar a una persona con la que estamos físicamente presentes, al prestar más atención al celular u otro dispositivo electrónico.
Por ejemplo: estás en una conversación con alguien y de repente esa persona empieza a revisar mensajes, redes sociales o a responder llamadas, descuidando el diálogo contigo. Eso es phubbing”.
¿Qué dice la Iglesia sobre el phubbing?
Aunque la Iglesia no se ha pronunciado específicamente usando el término “phubbing”, sí ha enseñado de manera clara sobre la importancia del trato humano, la comunicación verdadera, el respeto a la dignidad del otro, y los peligros del uso desordenado de la tecnología. Estas enseñanzas son muy aplicables al fenómeno del phubbing.
Algunas orientaciones relevantes:
- Dignidad de la persona humana
Toda persona merece atención, escucha y respeto. Ignorar a alguien voluntariamente por prestar atención a un dispositivo puede ser una forma de desprecio o desinterés, contrario al mandamiento del amor al prójimo.
“La comunicación auténtica requiere el tiempo y la capacidad de escuchar. No es suficiente estar conectados, es necesario estar presentes”, Papa Francisco, Mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 2015.
- Vocación a la comunión
El hombre ha sido creado para la comunión y la relación interpersonal, reflejo de la Trinidad. La adicción a los dispositivos, cuando interrumpe esta comunión, empobrece las relaciones y nos aísla, incluso cuando estamos físicamente juntos.
- Uso moral de los medios
El Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia enseña que el uso de los medios de comunicación debe promover la verdad, la comunión y el bien común (n. 415-416). El phubbing va contra esto, porque interrumpe la relación y favorece el egoísmo o la dispersión.
¿Es pecado el phubbing?
Depende del contexto, la intención y la frecuencia. No todo uso del celular en presencia de otros es pecado; hay usos legítimos y necesarios. Pero:
- Si se convierte en una costumbre dañina, que rompe el diálogo familiar, hiere relaciones o muestra desdén hacia los demás, puede ser moralmente reprobable.
- Si lo haces con indiferencia hacia el otro o con egoísmo deliberado, podría ser pecado venial, o incluso más grave si causa un daño profundo en relaciones importantes (por ejemplo, entre esposos o con los hijos).
¿Qué debe hacer el cristiano?
- Priorizar el rostro del otro antes que la pantalla.
- Establecer momentos sin tecnología, especialmente durante comidas, encuentros familiares o momentos de oración.
- Pedir perdón si se ha descuidado a alguien por estar pegado al celular.
- Educar en el uso equilibrado de los dispositivos.
“Cuando estamos demasiado conectados al mundo digital, podemos desconectarnos de los que tenemos delante”, Papa Francisco, Christus Vivit, 88.
En estos tiempos que vivimos se da mayor atención al uso de los dispositivos electrónicos que a las personas. Hoy muchos prefieren vivir conectados al mundo digital, que al mundo real, prefieren las relaciones a distancia que las presenciales. Hay que tomar conciencia de la importancia y del valor de las personas, para que atendamos con atención y respeto a quienes tenemos delante, evitando ignorarlas por atender un dispositivo electrónico.
Hasta la semana que viene, si Dios quiere.
Pbro. Eduardo Michel Flores.
Leave A Comment
You must be logged in to post a comment.