En cierta ocasión un señor me preguntó: “Padre, ¿puedo comulgar si llego tarde a Misa? Porque un amigo me dijo que si yo llego tarde a Misa no puedo comulgar”, yo le respondí: “La Iglesia tiene enseñanzas muy claras respecto a la participación en la Misa y la recepción de la Comunión y enseña que una persona, para que pueda comulgar como es debido, es muy conveniente que participe de la Misa entera”.
Para cumplir con la obligación de asistir a Misa, se espera que los fieles participen en toda la celebración, que incluye desde el inicio (el Rito de Entrada) hasta el final (la Bendición Final). Llegar tarde, especialmente después de las lecturas y la homilía, significa que no se ha participado adecuadamente en la Misa.
La Iglesia enseña que, para recibir la Comunión, una persona debe estar en estado de gracia (no haber cometido un pecado mortal) y haber observado el ayuno eucarístico (no haber ingerido alimentos al menos una hora antes de recibir la Comunión). Una persona debe haber escuchado las lecturas para comulgar, se espera pues que los fieles participen plenamente en la Misa.
Si una persona llega tarde a Misa, la posibilidad de comulgar depende de cuánto tiempo se ha perdido. Aunque no hay una regla estricta sobre qué punto de la Misa es el límite para poder comulgar, los liturgistas recomiendan estar presentes al menos desde las lecturas para considerar que se ha participado adecuadamente en la Misa.
En situaciones especiales, un sacerdote puede proporcionar orientación particular. Por ejemplo, si alguien llega tarde debido a circunstancias fuera de su control, un sacerdote puede permitirle comulgar, especialmente si la persona muestra un sincero deseo de participar plenamente en la Misa y si está en estado de gracia.
La participación completa en la Misa es ideal y recomendada para poder comulgar, pero en ciertos casos, plenamente justificados, puede haber cierta flexibilidad, siempre y cuando la persona esté en estado de gracia y observe el ayuno eucarístico.
Y una persona que habitualmente llega tarde a misa y quiere comulgar ¿puede hacerlo?
Una persona que habitualmente llega tarde a Misa manifiesta que no le interesan las lecturas ni la homilía. La Misa es un acto de adoración completo, y cada parte tiene su importancia y propósito en la vida espiritual de los fieles.
La Misa no es solo la recepción de la Eucaristía; es un todo que incluye la Liturgia de la Palabra y la Liturgia de la Eucaristía. Las lecturas y la homilía son momentos en los que se proclama y se explica la Palabra de Dios, y son esenciales para la formación espiritual y para la fe de los fieles.
Llegar tarde deliberadamente porque no se valoran las partes esenciales de la Misa refleja una actitud que no está de acuerdo con la disposición adecuada para recibir la Comunión. La Comunión es el culmen de la Misa, y participar en toda la celebración muestra reverencia y respeto en el acto completo de adoración a Dios.
Antes de que una persona reciba la Comunión, debe estar dispuesta a participar en toda la Misa y valorar todas sus partes. Si no tiene esta disposición, es conveniente aconsejarle que reflexione sobre su preparación espiritual y disposición.
La Misa es una unidad completa y la participación plena en ella es esencial. Una persona que llega tarde intencionalmente porque no valora las partes de la Misa debe ser guiada y orientada para entender y valorar la importancia de toda la celebración.
Hasta la próxima semana, si Dios quiere.
Pbro. Eduardo Michel Flores.
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