En cierta ocasión una señora que se acercó al confesionario después de confesarse me hizo una pregunta rara, me preguntó: “Padre ¿existen los ‘sacerdotes laicos’?”, yo le respondí: “¿Dónde escuchó esa expresión? ¿De dónde la sacó?”. Entonces ella me dijo: “La oí de un sacerdote que conozco, dijo que él era un ‘sacerdote laico’ ”, yo le dije: “eso es un error, no puede haber ‘sacerdotes laicos’, eso no existe”, entonces ella me dijo: “a ver padre explíqueme porque no existen los ‘sacerdotes laicos’, no entiendo”, le dije: “Por definición un sacerdote es un miembro del clero, un ministro de Dios, que se consagra para el culto divino, es decir, para celebrar los sacramentos, como su servidor; mientras que un laico es una persona que no ha recibido las ordenes sagradas, y por tanto no pertenece al clero, como usted. Entonces como puede usted ver no existe nada más contradictorio que un ‘sacerdote laico’, es un disparate”. Luego añadí: “¿De dónde conoce a ese sacerdote del que usted habla?, ¿en qué parroquia está o dónde trabaja?”, entonces ella me dijo: “Este sacerdote no tiene parroquia, celebra la misa aquí o allá, en casas, o donde puede”. Entonces le dije: “Mire, seguramente esa persona que usted llama ‘sacerdote’ no lo es”, entonces ella preocupada me dijo: “¿Cómo puede uno saber si un sacerdote es falso o verdadero?”, yo le dije: “Existen varios criterios para determinar si un sacerdote es falso o verdadero, uno de ellos es que un sacerdote verdadero siempre está trabajando en una parroquia, o está asociado a una congregación religiosa, no puede haber ‘clérigos vagos’, como se les llamaba antes a los sacerdotes que no tenían destino, ahora eso no sucede, así que un criterio para discernir si un sacerdote es verdadero o no es preguntarle en que parroquia ejerce su ministerio e ir a comprobarlo, si es verdad significa que está unido al Obispo y a la Iglesia, si no, es probable que sea falso”. Entonces me preguntó: “¿Y que otro criterio hay para saber si un sacerdote es verdadero o no lo es?”, yo le dije: “El verdadero sacerdote tendrá sus identificaciones como sacerdote en regla, generalmente un falso sacerdote no trae identificaciones como sacerdote o si las trae son falsas. Además otro criterio para saber la autenticidad de un sacerdote es escuchar con atención su enseñanza, en buena medida ahí se da uno cuenta de la falsedad de un sacerdote, por ejemplo, eso que le dijo este sacerdote, que él era un sacerdote laico, eso es un error grave de doctrina, porque confunde las cosas totalmente”. Finalmente le pregunté: ¿Cómo es que usted conoció a este ‘sacerdote’?”, y me dijo: “Es que me dijeron que él celebraba misas por las casas y las hacía cortitas y que confesaba bien bonito y no dejaba penitencia”.

Amigos, debemos tener mucho cuidado en nuestros días porque hay varios falsos sacerdotes circulando, no nos arriesguemos a ir a una celebración inválida o recibir un sacramento inválido, lo más aconsejable será siempre remitirnos a una parroquia, templo o capilla que tenga culto público y ahí acudir para la celebración de la eucaristía, o recibir la confesión o cualquier otro sacramento. Y si detectamos algo raro en un sacerdote hay que comentarlo con el sacerdote de la parroquia más cercana, seguramente él nos podrá orientar.

Dios los bendiga.
PADRE EDUARDO MICHEL FLORES