Hace un tiempo una señora me preguntó: “Padre, ¿Es católica la devoción a la Preciosa Sangre de Cristo?”, yo le respondí: “La auténtica devoción a la Preciosísima Sangre de Cristo, sí es católica y está aprobada por la Iglesia, pero hay ciertas desviaciones o pseudocultos que, bajo ese mismo nombre, no están en comunión con la fe católica”.

  1. La devoción auténtica a la Preciosísima Sangre de Cristo

¿Es válida y aprobada por la Iglesia?

Sí. La devoción a la Preciosa Sangre de Jesucristo es una tradición profundamente arraigada en la Iglesia Católica, enfocada en honrar el sacrificio de Jesús y el derramamiento de su sangre para la salvación de la humanidad. Esta devoción reconoce la importancia crucial de la sangre de Cristo, que, según la teología católica, se hace presente de manera especial a través del sacramento de la Eucaristía. Durante la misa, los fieles tienen la oportunidad de consumir la Preciosa Sangre junto con el Cuerpo de Cristo bajo las apariencias de pan y vino.

Fundamento bíblico y doctrinal:

“La sangre de Cristo, que por el Espíritu eterno se ofreció sin mancha a Dios, purificará nuestra conciencia de las obras muertas” (Heb 9,14).
“Habéis sido rescatados… con la sangre preciosa de Cristo” (1 Pe 1,18-19).

Aprobaciones eclesiales:

  • El mes de julio está dedicado a la Preciosísima Sangre.
  • El Papa Pío IX y especialmente el Papa Pío XI fomentaron esta devoción.
  • Se recita en la Iglesia la Letanía de la Preciosísima Sangre, aprobada por el Papa Juan XXIII en 1960.

Espiritualidad:

  • Es una devoción profundamente cristocéntrica, orientada a contemplar el amor redentor de Cristo.
  • Invita a una vida de conversión, gratitud, reparación y confianza en la misericordia de Dios.

Origen y desarrollo de la Devoción a la Sangre de Jesucristo

La veneración a la Preciosa Sangre de Jesucristo tiene sus raíces en los primeros siglos del cristianismo. Pero fue en el siglo XIX cuando esta devoción alcanzó una relevancia particular en la Iglesia universal.

 

El Papa Pío IX, el 10 de agosto de 1849, estableció la celebración de la Preciosa Sangre, designando el primer domingo de julio para honrar la Preciosa Sangre de Jesucristo. Posteriormente, el Papa Pío X fijó el 1 de julio como la fecha oficial de esta festividad.

 

  1. Desviaciones no aprobadas: el caso de África

¿Qué pasó?

En Nigeria, se difundió un culto a la Preciosísima Sangre con supuestas revelaciones privadas recibidas por Barnabas Nwoye, que incluían visiones, mensajes apocalípticos, promesas automáticas de salvación, rituales especiales, objetos “mágicos” y “oraciones dictadas por Jesús”.

¿Qué dijo la Iglesia?

  • La Conferencia Episcopal de Nigeria (2001 y 2005) evaluó esos mensajes y concluyó que no tienen origen divino y contienen errores doctrinales.
  • Se prohibió el uso litúrgico o devocional público de esos materiales, y se pidió a los fieles no adherirse a ese falso culto, aunque usara el nombre de la Preciosísima Sangre.

¿Cuál fue el problema?

  • Una mezcla de elementos cristianos con visiones dudosas.
  • Promesas automáticas de salvación (tipo supersticioso).
  • Actitudes sectarias y separación respecto de la autoridad de la Iglesia.
  • Desviación del centro de la fe: Cristo vivo en su Iglesia.

En resumen

¿Es válida la devoción a la Preciosísima Sangre?

Sí, cuando está bien orientada, y ha sido aprobada, y está centrada en Cristo redentor.

¿Existen desviaciones?

Sí, como el caso de Nigeria. La Iglesia no aprueba esos cultos con supuestas revelaciones no reconocidas.

¿Cómo vivirla correctamente?

Con oración auténtica, participación en los sacramentos, lectura bíblica, meditación de la Pasión, reparación y caridad.

Hasta la semana que viene, si Dios quiere.

Pbro. Eduardo Michel Flores.