En una semana que toca elementos tan fuertes de sufrimiento en las conmemoraciones de la Exaltación de la Santa Cruz (14 de Septiembre), los Dolores de María Santísima (15 de Septiembre) y el día de la Virgen que llora, Nuestra Señora de la Salette (19 de Septiembre), les presento primeramente algunas ideas de sabias voces sobre el misteriodel dolor, para pasar después a compartirles un poco de mi oración y reflexión.

C.S. LEWIS.- El autor de las crónicas de Narnia, profesor en Oxford y especialista en literatura medieval, se adentró en el misterio del dolor a consecuencia de sus propias pérdidas, en particular la muerte de su esposa. Él pudo descubrir que el objetivo de la vida no era precisamente ser siempre felices sino amar y ser amados. El sufrimiento sería el medio necesario para poder crecer y abrirnos al mundo de los demás.

PAPA SAN JUAN PABLO II.- En la Carta Apostólica El Sentido Cristiano del Sufrimiento Humano se nos invita a entrar en la esencia del tema del sufrimiento vencido por el amor. Cuando tantas personas en este tiempo ya no entienden lo que es el ser humano y la razón del dolor por tanta manipulación de ideas, es bueno poder encontrar aclaraciones: “La palabra sufrimiento parece ser particularmente esencial a la naturaleza del hombre… El sufrimiento parece pertenecer a la trascendencia del hombre; es uno de esos puntos en los que el hombre está en cierto sentido destinado a superarse a sí mismo y, de manera misteriosa, es llamado a hacerlo”.

HENRI NOUWEN.- Una de las formas de ver el dolor de este autor la menciona en su libro Has Cambiado mi lamento en Danza: “Soy menos propenso a negar mi sufrimiento cuando aprendo de qué modo Dios lo usa para moldearme y acercarme más a Él. Permito que Cristo viva cerca de mi dolor y mi tristeza… En el centro de nuestra fe cristiana percibimos a un Dios que cargó sobre Sí mismo el peso del mundo entero. El sufrimiento nos invita a poner nuestro dolor en manos más grandes. En Cristo vemos a Dios sufriendo por nosotros. Y llamándonos a compartir en el amor paciente y sufriente de Dios por un mundo que sufre. Los pequeños y grandes dolores de nuestra vida están conectados de forma íntima a los grandes dolores de Cristo”.

ORACIÓN: SEÑOR, ¿ES NECESARIO EL DOLOR?

¿Es posible la Resurrección sin pasar por el Calvario?

Creo que no… La vida es una invitación a participar directamente de la Cruz.

En los tiempos de tribulación dibujas en nosotros tu Corazón traspasado.

Sigues trabajándome y te vuelvo a decir “Sí”.

He sentido miedo, angustia y dolor.

Sólo en el sufrimiento entiendo tu Pasión.

Sólo en las penas aprendo la compasión.

Sólo en el silencio y en la soledad de María se forjará mi corazón.

Sólo Contigo, en un Vía Crucis, esperaré mi sanación.

Y una vez que sane mi egoísmo, quizá aún con dolor, ¿cómo podré hablarle al que ha sufrido más que yo para poder brindarle mi hospitalidad y mi corazón? Sólo con tu ayuda, mi Jesús, abriré mi ser con ilusión. María, Madre que lloras por tus hijos, Nuestra Señora de la Salette, escucha mi oración y muéveme a una nueva conversión.

SOBRE EL DOLOR DEL PRÓJIMO

El dolor del prójimo se puede ver a través de nuestraspropias penas.

Si me duele, ¿cuánto tiempo tienes tú con ese dolor?

Si me espanto, ¿cuántos días has sufrido tú en desesperación?

Si no me entienden, ¿qué sentiste cuando yo no supe ser bastón?

Si me juzgan, ¿cómo has vivido en medio de tanta persecución?

Si soy herida, ¿cómo sobreviviste tanta desilusión?

Si me ignoran, ¿por qué no te puse antes la debida atención?

Hoy te pido perdón para convertirme en

sufriente con el que sufre,

pobre con el pobre,

perfume de compasión,

inmersión en el misterio humano a través de Jesús.

La venda de mis ojos se desprende

en despedida a la superficialidad

por el inicio de un sencillo camino

para crecer en humanidad y aprender a amar

con el ejemplo de María, Nuestra Señora de los Dolores.

VOCES EN EL TIEMPO.
MARTHA MORENO