Los hermanos Linn han trabajado como equipo por muchos años impartiendo talleres y escribiendo libros para ayudar en la sanación física, emocional y espiritual de las personas. La sencillez con la que presentan sus temas ayuda a que las personas se sientan animadas a seguir sus consejos y a abrazar la oración. Dos libritos que a mí me han ayudado mucho son: Descubriendo el propósito de mi vida y Formas sencillas de orar por sanación. Para estos autores hay dos preguntas que nos debemos hacer cada día: a) ¿Por qué momento del día de hoy estoy más agradecido? Y b) ¿Por qué momento del día estoy menos agradecido? Este tipo de examen nos ayuda a ser conscientes de situaciones quizá insignificantes que son importantes y que nos pueden ayudar en nuestras vidas. Lo más sencillo puede estar revelándonos una misión especial de Dios para nosotros.

La idea de hacer un examen enfocado a la gratitud me ha invitado a crear mis propias formas de examen que aterrizo en mi diario. Les comparto dos ejemplos:

1.- Como un propósito que inició el día 22 de agosto, día de María Reina, estuve anotando cinco aspectos de los días que fueron pasando hasta el 24 de septiembre, fiesta de Nuestra Señora de la Merced. Me gusta que todo inicie y termine con la Virgen María. Este examen consintió en ir escribiendo un instante inspirador del día, el aroma del día, el encuentro del día, una palabra que me animó y una persona que me ayudó ese día. Realmente me estuve sorprendiendo de todos los descubrimientos que iba haciendo y que muy probablemente se hubieran perdido si no hubiera estado atenta a los regalos del tiempo presente.  Puedo resaltar detalles lindos de esta vivencia: a) CUANDO BUSCAS, ENCUENTRAS.- Las inspiraciones fueron muchas veces palabras de mi esposo o de mis hijos, consejos de amigas, algo tan simple como darme cuenta que podía rezar planchando, algún poema, música o película especial, una buena noticia, encontrar una flor en mi jardín, etc. Como ya había escrito un artículo sobre el tema de los aromas fue esta una parte muy especial de mis días: Aromas que iban desde el café, un chocolate, una vitrina con libros, un vino especial, el chorizo por la mañana o la tierra húmeda por la lluvia. Los encuentros fueron muy variados porque no sólo fueron con personas queridas sino también con personas desconocidas que se acercaron a mi vida, autores, santos, personajes de historias y muchas veces con Jesús. Me gustó mucho seleccionar palabras porque no tenía que dar explicación sobre ellas. Simplemente las escribía y algo me decían después. Algunas de esas palabras fueron: Amarillo, danza, paciencia, gracias, salud, Eucaristía y ofrecimiento. La parte de la persona que me ayudó fue la que más me impresionó. Muchas veces queremos estar ayudando a otros pero no nos fijamos en todas las ayudas que recibimos. Cuesta trabajo recibir y cuesta trabajo darte cuenta lo mucho que estás recibiendo. Por eso me encantó asombrarme por tantas personas maravillosas que tengo a mi alrededor y que me brindan su ayuda muchas veces sin yo pedirlo.

2.- El segundo tipo de examen, que inicié el día del Padre Pío (23 de septiembre) y que pienso terminar el día de mi cumpleaños, ha consistido en ir anotando al final del día los siguientes puntos:  a) Persona o personas por las que intensificaré mi oración al día siguiente, b) una frase para reflexionar, c) las bendiciones especiales para dar gracias, d) un objeto que me hizo consciente de quien soy y e) un fondo musical de inspiración. He encontrado frases profundas que han dado respuesta a inquietudes que he estado experimentando. Por ejemplo, durante la pandemia conocí la vida del Padre Patrick Peyton. Él fue un sacerdote irlandés- norteamericano que lanzó una campaña mundial llamada Cruzada de Oración y se hizo famoso por su frase: “La familia que reza unida permanece unida”. Todo el tiempo estaba promoviendo el rosario en familia. Yo no conocía el origen de la frase de rezar en familia para permanecer unidos y me encantó conocer su origen. La frase con la que respondió la Madre Teresa a la pregunta que le hicieron de: – ¿Qué consejo nos da para mejorar el mundo y promocionar la paz? – también me ha motivado mucho: “Ve a casa y ama a tu familia”. Sobre la idea de un objeto, se me hizo importante pensar en esa parte del mundo material que me brinda posibilidades de bien y mejoría. Por ejemplo: pensar en mi piano y en la felicidad que me da, en alguna foto de familia especial, en la imagen del Sagrado Corazón que acaban de bendecir en mi templo, en una carta que me escribió mi papá hace muchos años, etc. Nuestro mundo material, visible, nos abre las puertas para entrar en lo espiritual que es invisible. Por último, las melodías que elijo cada día me dan tranquilidad, alegría o me traen recuerdos lindos. No me voy por un solo estilo musical sino que trato de que esa elección refleje mi sentir en una búsqueda continua de esperanza. Algunos ejemplos han sido las piezas que tocaban mis hijos en el piano como Clocks de Coldplay y Over the Rainbow, Una Mattina de Ludovico Eunaudi, mi canción favorita de Josh Groban: Granted, la Canción de Annie de John Denver y Rayando el Sol de Maná.

Este tipo de exámenes los encuentro muy relacionados con el objetivo de estos artículos de escuchar y aprender de las voces en el tiempo. Muchas veces esas voces son las que me dan las inspiraciones, me proporcionan las frases, me ayudan durante el día o se hacen presentes en diferentes encuentros. Quizá en algunos años yo pueda releer mis diarios y encontrar ayuda para situaciones futuras. Ya me ha pasado. Definitivamente creo que el acontecer diario presentado a Dios en una forma concreta como puede ser mediante un examen, es capaz de elevar nuestros días  para que no busquen sólo ser productivos sino que den fruto.

 

VOCES EN EL TIEMPO

MARTHA MORENO