La bella imagen de dos mujeres platicando que acompaña este escrito la pintó Odilon Redon, simbolista francés, en el año de 1896 y la llamó Conversación Mística. Al contemplarla me siento invitada a profundizar en el tema de ciertas virtudes como amistades que enriquecen el espíritu y nos llaman a ser mejores personas.

Cuando tomamos a las virtudes como amigas y las recibimos con hospitalidad en nuestro ser, podemos crear moradas para Dios que le den la bienvenida. Hoy quiero referirme en especial a seis virtudes que adornaron a la Virgen María y que pueden ser verdaderas auxiliares para generar mejores ambientes, promover la paz y expandir dulzura en un mundo confundido y dividido.

A cada virtud la relacionaré con la vida de una santa, quien nos proporcionará el ideal de la amistad y a la que le pediremos que sea nuestra amiga del alma:

  1. LA GENTILEZA de la Madre Teresa de Calcuta.- Santa Teresa de Calcuta fue una verdadera madre para todos los que se acercaron a ella, independientemente de su condición, raza o religión. Su sonrisa atraía a todos y estaba disponible en especial para los más pobres de los pobres, los moribundos y los marginados. La Madre Teresa irradiaba compasión encontrando a Jesús en cada persona. Ella les recomendaba a sus hermanas: “Sed un ángel de consuelo junto a los enfermos, una amiga para los pequeños, y ámense unas a otras como Dios las ama, con un amor intenso y enteramente especial. Sean afables unas con otras. Vale más cometer faltas con gentileza, que hacer milagros con faltas de bondad”.
  2. LA HUMILDAD de Santa Margarita María de Alacoque.- Margarita María, religiosa de la Visitación, recibió en su convento de Paray le Monial, Francia, la petición de Jesús de propagar la devoción a su Sagrado Corazón en el año de 1673. Su director espiritual fue San Claudio de la Colombiere quien en una ocasión escribió a la Madre Superiora diciéndole: “Encuentro en la hermana Margarita una persona humilde y obediente, con un gran amor a la cruz del sufrimiento y una aceptación total de las humillaciones. Esas son señales seguras de que es el Espíritu Santo el que la guía. Esas señales no engañan nunca a nadie”. Debido a su humildad y amor profundo a Dios fue elegida Margarita María como mensajera: “Dios elige a los que no valen, para confundir a los que aparentemente valen mucho”. Ella se sentía desprovista de cualidades pero Jesús le hizo ver que su humildad era esencial para atraer al Corazón más grande y servir a su prójimo.
  3. LA SIMPLICIDAD de Santa Teresita de Lisieux.- El camino de la infancia espiritual propuesto por Teresita para acercarnos rápido a Dios es una ejemplo claro de simplicidad. Nuestro mundo nos llama a la doble vida, a lo complejo y a lo complicado. Y Dios nos llama a la simplicidad de valorar lo esencial siendo auténticos buscando la naturalidad y la verdad. De Sta. Teresita son estas palabras: “He permanecido siempre pequeña, sin otra ocupación que la de recoger las flores del amor y del sacrificio y ofrecerlas a Dios para recreo suyo”.
  4. LA PUREZA DE CORAZÓN de Santa Clara de Asís.- Tener el corazón puro quiere decir desear una sola cosa: amar y adorar a Dios. Un corazón puro es el que se entrega a la labor de mirar a Dios y no se pierde en otras miradas. Así era Sta. Clara de Asís. Ella enseñó a desear, mirar y abrazar a Jesús como espejo del Padre bajo la iluminación del Espíritu Santo. En una carta escribió: “Tú, oh reina, esposa de Jesucristo, mira diariamente este espejo y observa constantemente en Él tu rostro: así podrás vestirte hermosamente y del todo, interior y exteriormente, y ceñirte de preciosidades, y adornarte juntamente con las flores y las prendas de todas las virtudes, como corresponde a quien es hija y esposa castísima del Rey supremo”.
  5. LA POBREZA DE ESPÍRITU de Santa Bernardita de Lourdes.- La Virgen María se le apareció a Bernardita en la cueva de Massabielle. Bernardita era pobre materialmente pero también su vida estuvo vestida por la pobreza de espíritu que entra en las Bienaventuranzas. Bernardita vivió en total desprendimiento y confianza en el mensaje de María. Se entregó plenamente a Dios y aceptó la cruz que llevó consigo el haber sido “vidente”. Aún ya viviendo en un convento en Nevers sufrió los malos tratos de compañeras que la ponían constantemente a prueba. Jamás se quejó y su actitud siempre fue noble y caritativa.
  6. LA RECTITUD DE INTENCIÓN de Paulina Jaricot.- La venerable Paulina Jaricot fue la fundadora del Rosario Viviente y de las obras de Propagación de la Fe en apoyo a las misiones. La idea surgió en una conversación con una empleada de su hogar. Ella decidió organizar a sus amigos y conocidos en pequeños grupos para que fueran ofreciendo apoyo económico, oraciones y sacrificios en beneficio de las misiones en el extranjero. Siempre estuvo entregada a Dios en su trabajo pero, por ser tan buena y confiada, hubo quien se aprovechó de sus recursos que eran para beneficiar a los obreros y necesitados. Siendo de posición adinerada terminó su vida en pobreza abrazada. Era tan recta en su intención que escribió: “No importa, pues, oh Voluntad tan amable de mi Dios, que me quites los bienes terrestres, la reputación, el honor, la salud, la vida, que me hagas descender por la humillación hasta el pozo y el abismo más profundo… si en este abismo puedo encontrar el fuego escondido de tu amor celeste y tras este descubrimiento ser lo suficientemente feliz como para ser retirada en lo alto por esta misma voluntad”.

Queridas santas imitadoras de Cristo: Muchas gracias por su ejemplo de virtud y entrega. Necesitamos gentileza, humildad, simplicidad, pureza de corazón, pobreza de espíritu y rectitud de intención. ¿Quisieran ser nuestras amigas y conducirnos por la senda de estas virtudes que las acercaron tanto a Dios?

VOCES EN EL TIEMPO. MARTHA MORENO