Un día vino al confesionario un joven, y visiblemente molesto me dijo: “Padre, ya me cansé de ser el títere de Dios”, yo le dije: “¿Por qué dices eso? ¿qué te ha sucedido para que pienses así?”, entonces él me dijo: “Es que a veces siento como si yo fuera un títere en las manos de Dios, siento como si Dios me estuviera moviendo a su antojo, como si estuviera jugando conmigo”, yo le dije: “Pero ¿qué te ha pasado para que creas eso? dime”, entonces él me dijo: “Padre, mi vida es un desastre, no me siento feliz con nada de lo que hago y de lo que tengo, mi familia no me comprende, no puedo ni siquiera dialogar con mis papás de lo que quiero hacer en la vida, porque se enojan, no me gusta la carrera que estoy estudiando, no era lo que yo esperaba, mi novia rompió conmigo, mis amigos me dieron la espalda, la verdad es que mi vida no funciona para nada”, entonces yo le pregunté: “¿Y tú crees que Dios es culpable de todo lo que te pasa?”, y él me respondió: “Así es, padre, yo creo que Dios está detrás de todo lo que me pasa”, yo le dije: “Pero, por ejemplo, Dios no escogió la carrera que tú elegiste estudiar ¿o sí? ¿cómo puedes culpar a Dios de eso?”, él me respondió: “Yo creo que Dios puso en mi vida al orientador vocacional que me aconsejó elegir la carrera que escogí, y hoy que esa carrera no me gusta me doy cuenta que Dios jugó conmigo, por eso a veces siento mucho enojo o coraje con Dios, porque me siento como un títere en sus manos, incluso he llegado a pensar que Dios se divierte conmigo, que juega con mi vida, por eso le decía que ya me cansé de ser su títere”, entonces yo le dije: “Mira, creo que te estás equivocando en la comprensión que tienes de Dios, porque Dios no es un titiritero que mueve a los seres humanos según su capricho; es un Padre bueno y amoroso que quiere que sus hijos sean felices y, ¿qué padre no va a querer la felicidad de sus hijos? Si has tomado decisiones equivocadas en tu vida tienes que darte cuenta que todas nuestras decisiones tienen consecuencias; y si algo malo ha sucedido en tu vida que no dependa de ti debes saber que eso pasa, a veces hay situaciones que escapan de nuestro control, que están más allá de nuestra voluntad y de nuestra responsabilidad, pero eso no significa que por adversas que sean las situaciones que vivimos, Dios este jugando con nosotros o se divierta con nuestra vida”.

¿Somos acaso marionetas en manos de un titiritero? ¿Dios quiere manejarnos a su antojo que actúa incluso contra nuestra propia voluntad o libertad? De ningún modo, Dios no es así, nos ha creado libres y responsables. El hombre actua por voluntad propia, tiene libertad, puede hacer lo que quiera o no hacerlo. Por eso, qué idea tan equivocada la de quienes piensan que Dios es un titiritero, que mueve a los seres humanos como títeres a su antojo, para que hagan lo que él quiere, esa idea es absurda y no coincide con el Dios revelado por Jesucristo, Dios nos dio inteligencia y voluntad, facultades superiores con las cuales podemos conocer el bien y querer hacerlo, o no; así que no estamos predeterminados a actuar de una manera o de otra, por nuestra libertad somos responsables de nuestros actos, lo que hacemos o dejamos de hacer es nuestra responsabilidad. Dios no es un titiritero. Dios es nuestro Padre, y los seres humanos no somos marionetas en sus manos, somos sus hijos queridos.

Que Dios los bendiga, nos leemos la próxima semana.

Pbro. Eduardo Michel Flores.