Hace poco un joven me preguntó: “Padre, ¿pueden los sacerdotes hablar de política?”, yo le respondí: “¿Por qué me lo preguntas?”, él me respondió: “Es que el domingo pasado mi familia y yo fuimos a misa y el Sacerdote, al final de la misa, nos leyó un mensaje que los Obispos publicaron para expresar su postura contraria a la propuesta de reforma constitucional que en materia electoral ha planteado el poder ejecutivo. Después escuché a personas que se molestaron y dijeron que los Sacerdotes no deben hablar de política y cuando salimos fuimos a una convivencia familiar y comentamos lo sucedido, ahí, algunos parientes opinaron al respecto, mientras que unos estaban a favor del mensaje de los Obispos y lo aprobaban, diciendo que es su deber como líderes religiosos manifestarse en temas tan importantes; otros lo reprobaban y decían que ni los Sacerdotes, ni los Obispos deben meterse en política porque si lo hacen, dejan de ser neutrales y eso no ayuda a su misión; yo, la verdad, no supe qué pensar, por eso mejor quise venir a preguntar”. Yo le respondí: “Es necesario aclarar qué se entiende por política, política en sentido etimológico quiere decir ‘ocuparse de las cosas de la polis’, o sea, ocuparse del ‘bien común’, eso significa la política en sentido amplio, entonces es claro que no solo los Sacerdotes, sino también los Obispos y el Papa, pueden y deben hablar de política, o sea, deben levantar la voz para denunciar los males que aquejan a la sociedad y alertar sobre los peligros que la acechan; la otra acepción de política se refiere a la política partidista, es decir, hablar a favor o en contra de determinado partido o persona afín a ese partido, eso no solo está prohibido por la ley civil, sino también por la ley eclesiástica; eso no es lo que hicieron los Obispos cuando emitieron un mensaje alertando sobre una iniciativa regresiva y contraria al bien común, más bien cumplieron con su deber, como es debido”, entonces él me dijo: “Ya empiezo a entender, entonces cuando algunos medios de comunicación y algunos políticos se pronunciaron contra los Obispos por su mensaje ¿lo hicieron confundiendo política en sentido amplio con política partidista?”, yo le respondí: “Efectivamente, lo que no sé, es si lo hicieron así por desconocimiento o por mala fe”.

Cristo no dio a su Iglesia una misión en el orden político, económico o social. La Iglesia no se liga en virtud de su misión y su naturaleza, a ninguna forma particular de cultura humana, a ningún sistema económico, político o social. Ello no le impide a la Iglesia, dar su juicio moral incluso sobre materias referentes al orden político, cuando lo exijan los derechos fundamentales de la persona y utilizando todos y sólo aquellos medios que sean conformes al Evangelio. La Iglesia, en la medida de sus posibilidades, y utilizando siempre medios conformes con el Evangelio y de acuerdo con su misión, debe: Defender los derechos humanos de las personas; apoyar a los más pobres, débiles y marginados; promover integralmente el desarrollo de la persona humana; ser conciencia crítica de la sociedad; formar la conciencia cristiana de los creyentes sobre la política; trabajar por la causa de la paz y de la justicia; relativizar las ideologías. En resumen, los Sacerdotes no solo pueden, sino que deben hablar de política entendida como interés por el bien común.

Que Dios los bendiga. Nos leemos la próxima semana.

Pbro. Eduardo Michel Flores.