En cierta ocasión una joven me preguntó: “Padre ¿Qué es la cultura woke y qué dice la Iglesia de ella?”, yo le respondí: “La cultura woke es movimiento social y cultural que quiere crear conciencia sobre injusticias sociales, raciales, de género y económicas, promoviendo la equidad y el respeto por la diversidad. Sus raíces se encuentran en los movimientos de derechos civiles en Estados Unidos, pero el término suele utilizarse de manera polémica, asociado a posturas progresistas o activismo extremo en temas como el racismo, el feminismo, la identidad de género y la justicia social”.
Principales características de la cultura woke:
- Lucha contra las desigualdades: Denuncia la discriminación estructural basada en raza, género, orientación sexual, clase social, entre otros.
- Promoción de la inclusión: Busca visibilizar y dar voz a las minorías históricamente marginadas.
- Revisión crítica de la historia: Pone en cuestión los relatos históricos, subrayando las injusticias del pasado.
- Cancelación: El movimiento está asociado con el fenómeno de la cancelación, es decir, el rechazo público a figuras o instituciones percibidas como opresoras o discriminatorias.
El término “cultura woke” se ha radicalizado, queriendo imponer una forma de pensamiento único o excluyendo a quienes discrepan.
Postura de la Iglesia respecto a la cultura woke
La Iglesia no tiene una declaración oficial o específica sobre la “cultura woke” como tal. Sin embargo, muchos de los temas que este movimiento aborda pueden conectar con principios de la doctrina social de la Iglesia.
- Puntos de convergencia
– Dignidad de la persona humana: La Iglesia enseña que todos los seres humanos son creados a imagen y semejanza de Dios, por lo que cualquier forma de discriminación es contraria al Evangelio.
– Opción preferencial por los pobres: La Iglesia llama a defender y promover a los marginados y vulnerables en la sociedad.
– Compromiso con la justicia social: La búsqueda de una sociedad más justa e inclusiva está en el corazón de la enseñanza social católica.
- Puntos de tensión
– Visión antropológica: La Iglesia defiende una visión integral del ser humano que incluye su dimensión trascendente. Por ello, puede entrar en conflicto con algunas corrientes woke que abogan por una comprensión más secular o reduccionista de la identidad humana (por ejemplo, en cuestiones de ideología de género).
– Relativismo moral: Algunos aspectos del movimiento woke pueden promover una visión subjetiva de la verdad y la moralidad, lo que contrasta con el énfasis católico en la verdad objetiva y universal.
– Cancelación y perdón: Mientras que el fenómeno de la “cancelación” puede ser percibido como punitivo o excluyente, la Iglesia enfatiza la necesidad de perdonar, reconciliar y dialogar incluso con quienes cometen errores.
Lo que la Iglesia propone:
El Papa Francisco, aunque no se refiere directamente a la cultura woke, ha insistido en el valor del diálogo auténtico y en el peligro de la polarización ideológica:
– En su encíclica Fratelli tutti, critica las divisiones que generan odio y violencia, llamando a construir puentes en lugar de muros.
– Ha advertido contra los excesos del pensamiento único y el colonialismo ideológico, que pueden sofocar la libertad de expresión y el verdadero discernimiento.
La Iglesia plantea diferencias fundamentales con la cultura woke en cuanto a la visión del ser humano, la moralidad y el enfoque hacia el perdón y la reconciliación. En lugar de alinearse con ideologías específicas, la Iglesia llama a un compromiso basado en el amor, la verdad y el respeto por la dignidad de todos.
Hasta la próxima semana, si Dios quiere.
Pbro. Eduardo Michel Flores.
Leave A Comment
You must be logged in to post a comment.