En cierta ocasión una joven me preguntó: “Padre ¿Qué es la cultura woke y qué dice la Iglesia de ella?”, yo le respondí: “La cultura woke es movimiento social y cultural que quiere crear conciencia sobre injusticias sociales, raciales, de género y económicas, promoviendo la equidad y el respeto por la diversidad. Sus raíces se encuentran en los movimientos de derechos civiles en Estados Unidos, pero el término suele utilizarse de manera polémica, asociado a posturas progresistas o activismo extremo en temas como el racismo, el feminismo, la identidad de género y la justicia social”.

Principales características de la cultura woke:

  1. Lucha contra las desigualdades: Denuncia la discriminación estructural basada en raza, género, orientación sexual, clase social, entre otros.
  2. Promoción de la inclusión: Busca visibilizar y dar voz a las minorías históricamente marginadas.
  3. Revisión crítica de la historia: Pone en cuestión los relatos históricos, subrayando las injusticias del pasado.
  4. Cancelación: El movimiento está asociado con el fenómeno de la cancelación, es decir, el rechazo público a figuras o instituciones percibidas como opresoras o discriminatorias.

El término “cultura woke” se ha radicalizado, queriendo imponer una forma de pensamiento único o excluyendo a quienes discrepan.

Postura de la Iglesia respecto a la cultura woke

La Iglesia no tiene una declaración oficial o específica sobre la “cultura woke” como tal. Sin embargo, muchos de los temas que este movimiento aborda pueden conectar con principios de la doctrina social de la Iglesia.

  1. Puntos de convergencia

– Dignidad de la persona humana: La Iglesia enseña que todos los seres humanos son creados a imagen y semejanza de Dios, por lo que cualquier forma de discriminación es contraria al Evangelio.

– Opción preferencial por los pobres: La Iglesia llama a defender y promover a los marginados y vulnerables en la sociedad.

– Compromiso con la justicia social: La búsqueda de una sociedad más justa e inclusiva está en el corazón de la enseñanza social católica.

  1. Puntos de tensión

– Visión antropológica: La Iglesia defiende una visión integral del ser humano que incluye su dimensión trascendente. Por ello, puede entrar en conflicto con algunas corrientes woke que abogan por una comprensión más secular o reduccionista de la identidad humana (por ejemplo, en cuestiones de ideología de género).

– Relativismo moral: Algunos aspectos del movimiento woke pueden promover una visión subjetiva de la verdad y la moralidad, lo que contrasta con el énfasis católico en la verdad objetiva y universal.

– Cancelación y perdón: Mientras que el fenómeno de la “cancelación” puede ser percibido como punitivo o excluyente, la Iglesia enfatiza la necesidad de perdonar, reconciliar y dialogar incluso con quienes cometen errores.

Lo que la Iglesia propone:

El Papa Francisco, aunque no se refiere directamente a la cultura woke, ha insistido en el valor del diálogo auténtico y en el peligro de la polarización ideológica:

– En su encíclica Fratelli tutti, critica las divisiones que generan odio y violencia, llamando a construir puentes en lugar de muros.

– Ha advertido contra los excesos del pensamiento único y el colonialismo ideológico, que pueden sofocar la libertad de expresión y el verdadero discernimiento.

La Iglesia plantea diferencias fundamentales con la cultura woke en cuanto a la visión del ser humano, la moralidad y el enfoque hacia el perdón y la reconciliación. En lugar de alinearse con ideologías específicas, la Iglesia llama a un compromiso basado en el amor, la verdad y el respeto por la dignidad de todos.

Hasta la próxima semana, si Dios quiere.

Pbro. Eduardo Michel Flores.