Una vez un señor me preguntó: “¿Padre, ¿Puede un católico leer habitualmente una Biblia protestante? Porque hace poco me fui de viaje y en el hotel había una Biblia, yo, como soy un apasionado lector, me gustó mucho la Biblia por su presentación, por el tamaño de la letra, por su diseño, etc. por eso me la traje, pero luego un amigo me vio con ella y me dijo que era una Biblia protestante, que no era bueno que la leyera, yo la leo diariamente, pero ahora no sé si hago bien, por eso vine a preguntarle”, yo le respondí: “Desde la perspectiva de la Iglesia Católica, no es lo más conveniente que un fiel católico lea habitualmente una Biblia protestante, por las siguientes razones”:

  1. Diferencias en el Canon Bíblico:

Las Biblias protestantes no incluyen siete libros del Antiguo Testamento que sí están en la Biblia católica:

Libros omitidos en las Biblias protestantes:

  • Tobías
  • Judit
  • Sabiduría
  • Eclesiástico
  • Baruc
  • 1 y 2 Macabeos

Fragmentos omitidos:

  • Partes de Ester y Daniel

Estos libros están en la Septuaginta, la versión griega del Antiguo Testamento usada por los apóstoles y la Iglesia primitiva. La Iglesia Católica los reconoce como inspirados, mientras que la tradición protestante los considera “deuterocanónicos” o “apócrifos”. 

Riesgo: Un católico que lea una Biblia protestante podría perder acceso a textos importantes para la fe, como la enseñanza sobre la oración por los difuntos en 2 Macabeos 12,46.

  1. Diferencias en la Traducción y Notas Explicativas

Las Biblias protestantes suelen tener traducciones y notas con una interpretación teológica distinta a la católica.

Ejemplos de posibles diferencias:

  • En Lucas 1,28, algunas Biblias protestantes traducen “Favorecida” en lugar de “Llena de gracia”, debilitando la enseñanza mariana.
  • En Mateo 16,18-19, algunas notas protestantes niegan que Pedro sea la “roca” sobre la que Cristo funda su Iglesia.

Riesgo: Un católico sin formación podría asumir interpretaciones erróneas sobre doctrinas fundamentales (Eucaristía, sacramentos, autoridad de la Iglesia, etc.).

  1. Uso pastoral y criterio de la Iglesia

La Iglesia recomienda que los fieles lean Biblias aprobadas con el Nihil Obstat y el Imprimatur, que garantizan la fidelidad a la doctrina católica.

El Nihil Obstat y el Imprimatur son dos aprobaciones oficiales dentro de la Iglesia Católica que indican que un libro, especialmente si es de contenido religioso o doctrinal, no contiene errores que contradigan la fe y la moral católica. El Nihil Obstat lo otorga un censor teológico y el Imprimatur lo concede un obispo tras recibir el Nihil Obstat.

 El Concilio Vaticano II dice:

“Debe procurarse que las ediciones de la Sagrada Escritura vayan provistas de las necesarias y suficientes anotaciones para que los fieles cristianos puedan entenderla y gustarla rectamente” (Dei Verbum, 25).

Conclusión: ¿Puede un católico leer habitualmente una Biblia protestante?

  • No, no es recomendable como lectura habitual, especialmente si no se tienen fundamentos bíblicos y teológicos sólidos.
  • La mejor alternativa para un católico que quiere leer habitualmente la Biblia es siempre usar una Biblia católica (Por ejemplo: La Biblia de Jerusalén, La Biblia Latinoamericana, La Biblia del Peregrino, La Biblia de la Iglesia en América, La Biblia de América, La Biblia Nacar Colunga, etc.), que contienen el canon completo y notas explicativas acordes con la enseñanza de la Iglesia.

Por lo tanto, si un católico quiere leer habitualmente la Biblia lo más conveniente es que lo haga con una versión católica aprobada, bajo la guía de los pastores de la Iglesia, y consultando, siempre que sea posible, comentarios aprobados por la Iglesia.

Hasta la semana que viene, si Dios quiere.

Pbro. Eduardo Michel Flores.