En cierta ocasión una señora me preguntó: “Padre, ¿Un fiel puede repetir todo lo que dice el sacerdote durante la Santa Misa?, porque yo me sé la Santa Misa de memoria, así que me gusta ir diciendo todo lo que dice el sacerdote durante la misma en voz baja, pero me han dicho que eso no es correcto”, yo le respondí: “No, no es conveniente ni necesario que un fiel repita todo lo que dice el sacerdote durante la Santa Misa. La liturgia tiene un orden y estructura donde cada quien tiene un rol específico: el sacerdote actúa en persona Christi (en la persona de Cristo) y pronuncia las oraciones y fórmulas propias de su ministerio, mientras que los fieles participan activamente respondiendo en los momentos que les corresponden”.
Los fieles responden en ciertos momentos, como “Amén”, “Señor, ten piedad”, “Y con tu espíritu”, o participan en aclamaciones como el Credo, el Padre Nuestro, o el Santo.
En otros momentos, se invita al silencio para la escucha atenta de las lecturas, la homilía, y la plegaria eucarística.
Durante la Misa, los fieles unen sus intenciones a las del sacerdote, especialmente durante la Plegaria Eucarística.
Repetir lo que dice el sacerdote:
Repetir las oraciones o fórmulas propias del sacerdote podría crear confusión y diluir la distinción de roles en la liturgia. Por ejemplo, solo el sacerdote puede decir las palabras de la consagración, ya que actúa como mediador entre Dios y el pueblo en ese momento.
Participación activa:
El Concilio Vaticano II, en su documento Sacrosanctum Concilium, exhorta a los fieles a participar activa, consciente y plenamente en la liturgia, lo cual no implica repetir todo lo que dice el sacerdote, sino estar plenamente presentes, responder en los momentos adecuados y vivir la Eucaristía con devoción.
En resumen, es más adecuado que los fieles sigan el orden establecido por la Iglesia, participando según les corresponde, para que la liturgia se celebre en unidad y armonía.
No es apropiado que los fieles repitan las partes propias del sacerdote, ya que la Misa tiene una estructura en la que cada ministerio tiene un papel específico:
- El sacerdote actúa en persona de Cristo como cabeza de la comunidad, y ciertas oraciones (como la Plegaria Eucarística) son propias de él.
- Los fieles tienen un rol activo y participativo, que incluye responder en las aclamaciones, escuchar atentamente, rezar en silencio y cantar donde corresponde.
El fiel está llamado a participar plenamente, pero no a asumir roles que no le corresponden. Repetir lo que dice el sacerdote podría causar confusión y desvirtuar el orden litúrgico.
La actitud adecuada es de reverencia, atención y activa participación interior y exterior. Esto implica:
- Llegar puntualmente, estar recogido y evitar distracciones.
- Responder a las oraciones y participar en los cantos.
- Escuchar con atención la Palabra de Dios y meditar sobre su significado.
- Comulgar en estado de gracia, si se va a recibir la Eucaristía.
- Mantener una disposición de oración y comunión con Dios y la comunidad.
La Iglesia insiste en que los fieles deben participar activa y conscientemente en la liturgia. Esto implica una participación que no se limita a estar presentes físicamente, sino que involucra el corazón, la mente y el espíritu en unión con el misterio que se celebra. Por tanto, la participación respetuosa, consciente y según el rol de cada uno es lo más adecuado. La participación de un fiel católico durante la Misa debe reflejar comprensión de la Eucaristía.
Hasta la semana que viene, si Dios quiere.
Pbro. Eduardo Michel Flores.
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