En cierta ocasión una señora joven me preguntó en el confesionario: “Padre ¿no estaré exagerando en la educación de mis hijos?”, Yo le respondí: “¿Por qué dice usted eso? ¿En qué cree usted que está exagerando?”, ella me respondió: “Padre, es que yo tengo un niño y una niña en primaria en un colegio particular que no es religioso, pero cuando los inscribí me aseguraron que ahí se les daban valores y se respetaba el derecho que tenemos los padres a opinar sobre la educación de nuestros hijos, pero recientemente me enteré que una maestra comenzó a enseñarles a los niños ideas de las que promueve la ideología de género”, entonces yo la interrumpí para preguntarle: “¿Cómo cuales ideas?”, ella me respondió: “Mire padre, supe por uno de mis hijos, que una maestra les empezó a decir a los niños que cada quien puede escoger su sexo, que los sexos en realidad han sido atribuidos a los niños por sus papás cuando nacen, pero que ellos deben sentirse con la libertad de ser lo que quieran ser, porque la biología no lo es todo, sino que deben decidir libremente conforme a lo que sientan, entonces yo, muy molesta fui a reclamar a la oficina del director del colegio y defendieron a la maestra diciendo que tal vez mi hijo entendió mal, entonces yo, no conforme con eso que me dijeron en el colegio, empecé a preguntar con las mamás de los  otros niños”, yo la interrumpí y le pregunté:¿Y qué le dijeron las otras mamás? ¿Coincidieron?, ella me respondió: “Efectivamente varias mamás confirmaron lo que yo había oído que decía esta maestra, pero lo más sorprendente es que varias de ellas me lo dijeron muy despreocupadamente, como si no les importara”, entonces yo le pregunté: “Y usted ¿Qué hizo?”, ella me contestó: “Pues yo traté de hacerles ver su error a las mamás que vi que no se preocupaban en lo más mínimo”, y yo le pregunté: “Y ¿Qué le dijeron?”, ella me respondió: “Pues me dieron distintas respuestas, como de ‘que es lo más normal hoy’, ‘que no debo preocuparme’, ‘que debo tener una mente más abierta’, ‘que no sea tan anticuada’, ‘que eso es lo que los niños y los jóvenes están viendo y oyendo todo el tiempo en los medios de comunicación, sobre todo en las series de televisión, en internet, en las películas, etc.’, ‘que no me puedo oponer al mundo que está evolucionando, etc.”, yo le pregunté: “Y usted ¿Qué les dijo?”, ella me respondió: “Padre, lo malo es que ya no les respondí nada, porque me pusieron a pensar y me preguntaba: “¿No estaré exagerando con la educación de mis hijos?, porque aunque yo creo que esas ideas que enseña la ideología de género están equivocadas, me hicieron dudar y me preguntaba ¿no estaré luchando yo sola contra el mundo? Porque tristemente a las otras mamás, salvo una o dos, no pareció preocuparles el tema en lo mas mínimo, por eso vine aquí a preguntarle, padre ¿No estaré exagerando en este tema? ¿Tendré que callarme y ver pasivamente cómo adoctrinan a mis hijos en su propio colegio que yo estoy pagando?”, entonces yo le respondí: “De ningún modo creo que esté usted exagerando, los padres tienen por ley natural, el derecho inalienable de decidir cómo son educados sus hijos, con mayor razón cuando la educación es de paga, usted tiene todo el derecho de exigir al colegio donde inscribió a sus hijos que respeten los valores y principios que le aseguraron respetarían, y no creo que de ningún modo esté usted sobre dimensionando el problema, al contrario, creo que los otros papás lo están minimizando, y desgraciadamente se están conformando a la ideología que nos está siendo impuesta desde los medios masivos de comunicación, con la perversa finalidad de atentar contra el individuo mismo, al hacerlo dudar de su propia sexualidad, lo cual conduce a una confusión para hacerlo más vulnerable, más débil, más manipulable, dicha confusión es promovida muchas veces desde los más altos niveles de poder, esto se ve en muchos países del mundo, es lo que el Papa Francisco ha denunciado como colonizaciones culturales e ideológicas que suprimen la libertad, borran la memoria y adoctrinan a los niños y jóvenes. Definitivamente no está usted dramatizando en un asunto tan grave como es este que tiene como finalidad destruir o dañar la identidad de los más jóvenes aprovechando su inocencia e ingenuidad, esto tiende a erosionar la confianza del niño, del adolescente o del joven en sus papás, a quienes llega a considerar sus enemigos,porque le impusieron un rol desde pequeño sin consultárselo, suena absurdo, pero para allá llevan estas consideraciones de carácter ideológico que no tienen ningún sustento biológico. Por defender la verdad más elemental sobre la identidad del ser humano, a veces sentirá usted que esta sola contra el mundo, que nada contra corriente, que nadie más se interesa por este tema, pero yo le aseguro que hay muchas personas interesadas en defender la verdad como es, solo hace falta que las busquemos. Yo le recomiendo que no se por vencida, que, por ejemplo, en una junta de padres de familia, ya sea de los grupos de sus hijos o ya sea en general, con todos los padres de familia del colegio, planteé usted el tema y verá que son muchos los que coinciden con usted”, entonces ella me dijo: “Gracias por sus palabras padre, que me alientan a seguir luchando por la verdad”.

Suprimir la libertad, borrar la memoria, adoctrinar a los más jóvenes: son los tres indicadores de las colonizaciones culturales e ideológicas de todos los tiempos, decía el Papa Francisco (23/09/2017). Sucedió por ejemplo en la persecución del rey Antíoco IV Epífanes contra los Macabeos,que fieles a la ley de sus padres no quisieron apostatar de su fe, y pasa cada vez que en la tierra surge una nueva dictadura cultural o ideológica. Por ejemplo, una nación, pide un préstamo y le dicen:Te lo doy, pero tú, en las escuelas, debes enseñar esto, esto, esto, y le indican hasta los libroscon los que debe enseñar; libros que borran todo lo que Dios ha creado y cómo lo ha creado. Borran las diferencias, borran la historia: a partir de hoy se comienza a pensar así. El que no piensa así, es dejado de lado, e incluso perseguido”, decía el Santo Padre. Así funciona la ideología de género, que quiere cambiar la visión de la vida de los más jóvenes, corrompiendo sus mentes inocentes, adoctrinándolos, pervirtiendo lo más sagrado que tienen los más jóvenes: su inocencia. Lo hace efectivamente desde los medios de comunicación, pero también desde las escuelas, que se vuelven focos de infección de las mentes de los niños, adolescentes y jóvenes, y a veces frente a los ojos de los mismos padres que creen que poco o nada pueden hacer para oponerse a esa maquinaria imponente, pero están equivocados, pues el derecho de educar a los hijos corresponde solo a los padres de familia, aunque cada vez más seamos testigos de cómo los gobiernos de los países están arrancando este derecho a los mismos padres sin que estos se opongan, ojalá reaccionen a tiempo, antes de que sea tarde.

Que Dios los bendiga. Nos leemos aquí la semana que viene.

Pbro. Eduardo Michel Flores.