Un día un joven vino al confesionario y con mucha inquietud y preocupación me dijo: “Padre, yo creo en Dios, pero no entiendo por qué no interviene en el mundo para detener tanto mal que hay en él”, yo le dije: “Mira, Dios nos ha creado libres, ha decidido darnos la libertad, incluso con el riesgo de utilizarlamal, porque el hombre puede emplear para bien o para mal su libertad, pero Dios ha preferido arriesgarse con nosotros y hacernos libres, que restringir o suprimir nuestra libertad cuando hacemos el mal”, entonces él me dijo: “Padre, está bien que seamos libres, eso no me molesta, pero ¿Por qué Dios no interviene cuando el hombre hace el mal para impedirlo?, parecería que está de acuerdo con él, y eso me cuesta trabajo aceptarlo”, yo le respondí: “Creo que los seres humanos somos muy incomprensibles, porque si Dios no nos hubiera hecho libres le hubiéramos reclamado por no serlo, nos hizo libres y aun así le reclamamos porque respeta nuestra libertad, quisiéramos que solo respetara nuestra libertad cuando hacemos el bien, pero si el hombre hace el mal quisiéramos que Dios interviniera y lo detuviera, y si no lo hace nos parece inaceptable, es la misma lógica que usan los ateos o agnósticos que se rehúsan a creer en Dios, porque les parece que no puede existir un Dios que sea bueno y misericordioso y al mismo tiempo que permita el hambre, las guerras, la explotación de niños, etc. Sin embargo, me parece que es absurdo que le pidamos a Dios intervenir cuando hacemos el mal, que remedie los errores y las faltas que nosotros cometemos, el desorden que hay en el mundo no lo ha creado Dios, lo ha creado el hombre por su egoísmo y ambición, por tanto tiene que ser el mismo hombre quien solucione los problemas que él mismo ha creado”, él me dijo: “Padre, yo nunca había mirado las cosas así, y creo que tiene razón, me ha clarificado el panorama, pero hay muchas personas que piensan como yo, muchos jóvenes y adultos que culpan a Dios por el mal que hay en el mundo, y ahora veo que están equivocados”, yo le dije: “Efectivamente, están equivocados, el hombre contemporáneo no quiere asumir con responsabilidad las consecuencias de sus actos, quiere ir por la vida haciendo y deshaciendo sin asumir el costo de sus decisiones, y cuando algo sale mal quiere que Dios intervenga arbitrariamente y resuelva su desastre, eso es inadmisible, Dios no es así ni actúa así. Dios actúa paternalmente, pero no paternalistamente, Dios quiere que seamos responsables de nuestros actos, buenos o malos, que asumamos las consecuencias de ellos, y si hemos hecho mal, que hagamos lo necesario para deshacer el mal efectuado o revertir los efectos negativos de nuestros actos”.

Qué idea tenemos de Dios cuando le exigimos que intervenga en la historia para resolver los problemasque el hombre causa por su libertad mal empleada. Qué Dios sería el que solo nos dejara ser libres cuando hacemos el bien, pero que restringiera o suprimiera nuestra libertad cuando la empleamos mal. Ese no sería el Dios que nos ha revelado Jesucristo: un Padre amoroso y bueno, que nos ama y que por eso nos ha creado libres y respeta nuestra libertad siempre, incluso cuando hacemos el mal. Asumamos con suma responsabilidad todos nuestros actos.

Que Dios les bendiga. Nos leemos la próxima semana.

Pbro. Eduardo Michel Flores.