Hace algún tiempo vino a confesarse un joven, en su confesión me dijo: “Padre, he enviado mensajes pornográficos a mis contactos de whatsapp, pero no ha sido iniciativa mía, sólo he reenviado mensajes que a mí me han mandado”, le respondí: “Hay un dicho de la sabiduría popular que dice: ‘tanto peca el que mata la vaca, como el que le levanta la pata’ eso significa que si tú no iniciaste esa cadena de mensajes negativos, sin embargo tú sí la continuaste y quién sabe cuántas personas hayan salido dañadas por tu mala acción, haz cometido un pecado grave”, entonces me dijo: “Padre, yo no lo hice con mala intención, lo hice como una travesura, no creo que mi pecado sea tan grave”, le respondí: “En esta materia no hay pecados leves o veniales, todos son graves, sobre todo porque te hiciste cómplice de un pecado que hace mucho daño, el escándalo, porque por cada persona que vea un video pornográfico gracias a que tú lo reenviaste te haces participe de ese pecado”. Me respondió: “Pero yo no soy responsable de lo que los demás vean, yo sólo lo reenvié, cada uno es responsable de sí mismo”, yo le dije: “Efectivamente , cada uno es responsable de sus propias actos y no podemos culpar a otros de haber cometido un pecado, mientras más libertad tenemos para decidir más responsables somos de las acciones realizadas, pero si una persona comete un pecado porque otra se lo facilitó entonces quién facilitó ese pecado también tiene responsabilidad, así que si diez personas pecaron viendo lo que tú reenviaste son diez pecados de escándalo que tú propiciaste”. Entonces le recordé lo que un obispo había dicho una vez a un grupo de jóvenes: “Se hacen cómplices de Satanás cada vez que inducen a otros al pecado”, él me respondió: “No lo había visto de esa manera, me siento muy avergonzado de lo que hice”, entonces le dije: “Y tienes razón en sentirte así. Lo que debes hacer de ahora en adelante es pensar antes de reenviar un mensaje, piensa que lo que envías o reenvías habla mucho de quién eres, dice mucho de ti. Parafraseando el dicho popular: “Dime con quién andas y te diré quién eres”, bien puede decirse: “Dime qué es lo que envías (por las redes sociales) y te diré quién eres”. Si sólo envías o reenvías a tus contactos chistes de doble sentido y videos pornográficos eso dice que probablemente eres una persona que tienes pensamientos y deseos lujuriosos todo el día o tal vez incluso eres una persona con fijaciones sexuales y fantasías eróticas todo el tiempo. Si envías o reenvías mensajes de bebida, cerveza, vino y alcohol eso habla de que tal vez eres una persona afecta a bebidas embriagantes o incluso quizá con un vicio muy arraigado. En cambio, si envías o reenvías mensajes positivos, de valores, de Dios, de personas que hacen cosas valiosas o importantes por los demás, eso habla bien de ti, dice que eres una persona de valores, de principios, de fe, que trata de salir adelante en la vida viendo lo mejor de las personas y exaltando los valores más genuinos que tiene la humanidad y los valores que vienen de Dios o llevan a Él.

Amigos, no pensemos que lo que enviamos o reenviamos por las redes sociales o por medios electrónicos es inofensivo, al contrario, todo lo que hacemos en este campo tiene un impacto social, por todas las personas a las que puede llegar, por eso cuidemos lo que enviamos o reenviamos, eso habla de quiénes somos y cómo pensamos. Dios los bendiga, hasta la próxima semana.

Padre Eduardo Michel Flores
Confidencias del Confesionario